Selección
del terreno
Existen
varias condiciones claves que deben cumplirse para el
establecimiento y desarrollo exitoso de una plantación
de trufas, dentro de las cuales encontramos las siguientes:
- pH de suelo y fertilidad
- Suelos friables y bien aireados
- Humedad suficiente del suelo en periodos clave
- La ausencia de hongos competidores
- Temperaturas cálidas en verano
- Temperaturas frías en invierno
- Topografía adecuada.
Dentro
de los servicios de consultoría entregados por
Agrobiotruf se encuentran el análisis de suelo,
su interpretación y la elección correcta
del sitio de plantación. A partir de los estudios
de suelo es posible entregar un completo programa de
preparación del terreno y establecimiento de
la plantación.
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La
elección exacta de los sitios para establecer
plantaciones, requiere de rigurosos análisis de
las características químicas y físicas del suelo,
pendiente, exposición, temperaturas, pluviometría,
vegetación circundante e historial de cultivos.
La
selección del sitio debe ajustarse al máximo a
las condiciones ecológicas exigidas por la trufa,
lo cual asegurará en gran medida el éxito de la
producción.
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Preparación
del terreno y establecimiento
| En
nuestro país, la principal tarea para los agricultores
es el encalado de los suelos, ya que en la mayoría
de las áreas del centro-sur de Chile, el pH de
los suelos es moderadamente ácido, por lo tanto,
lograr los niveles adecuados de pH y calcio en
el suelo requerirá de importantes aplicaciones
de cal agricola (Carbonato de Calcio). El uso
de fuertes enmiendas con cal para cultivar la
trufa en suelos ácidos ha tenido éxito comprobado
en Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos y
Chile. El rango de pH ideal de un suelo para la
plantación debería estar entre 7,6 a 8,3 con un
óptimo de 7,9. Si el pH natural del suelo es menor,
se debe corregir mediante la aplicación de carbonato
de calcio. Corregir el pH del suelo a estos niveles
puede demorar varios meses, con aplicaciones de
carbonato de calcio, pero los árboles pueden plantarse
antes de que el pH se encuentre en su nivel ideal. |

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La
cantidad de cal a aplicar para elevar el pH, dependerá
fundamentalmente del pH inicial, textura del suelo,
su capacidad Buffer (medida de la resistencia del suelo
al cambio de pH) y el tipo de cal a utilizar. En base
a estos parámetros, se calcula la recomendación de encalado.
Los
marcos de plantación a elegir dependerán
necesariamente del tipo de árbol hospedero a utilizar
(encinas o robles europeos), tipo de suelo y clima del
lugar. Nosotros recomendamos densidades que fluctuan
entre los 416 a 833 árboles por hectarea. En
situaciones especiales podemos llegar a las 1.000 plantas
por hectarea.
Si
se establece la plantación a una alta densidad, además
de aumentar la inversión inicial, a futuro será necesario
aumentar el manejo de los árboles con el objeto de evitar
el cierre de copas, asimismo permitir una adecuada insolación
del suelo que favorece la fructificación.
Técnicas
de Manejo de Truferas
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Desde
que la plantación es establecida, la temperatura
del suelo y la humedad debe ser manejada para
promover la producción. La incidencia de la temperatura
en el suelo es manejada mediante un adecuado espaciamiento
de los árboles, "mulching" y además
podas y raleos. Para el caso de la trufa negra,
los árboles deben podarse en forma de cono invertido
para regular la insolación del suelo.
Las
principales labores de manejo en la plantación
son el control de malezas, podas, laboreo del
suelo y la aplicación de riego. En plantaciones
pequeñas el control de malezas puede ser realizado
en forma manual, sin embargo, normalmente es
realizado mediante el laboreo del suelo con
arado de discos o chisel.
En
general las técnicas de cultivo a aplicar dependerán
necesariamente del sitio y condiciones microclimáticas
locales, por lo cual estas recomendaciones son
sólo de tipo orientativo.
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La
aplicación de fertilizantes durante el cultivo no es
recomendable. Las micorrizas de trufa son capaces de
proporcionar al árbol una mayor proporción de fósforo,
potasio y nitrógeno. La fertilización podría hacer que
el árbol deje de depender de su relación con la trufa
en un suelo muy fértil. Los resultados de experiencias
de fertilizaciones en Europa, son contradictorios y
tan solo podría recomendarse en suelos muy pobres en
fósforo y con bajos niveles de Potasio. La fertilización,
únicamente puede plantearse para el establecimiento
de la plantación, en los casos que existan desbalances
nutricionales en el suelo. El uso de riego tecnificado
es una herramienta eficaz para mejorar la producción
de trufa, ya que con él se evitan las sequías prolongadas.
Los primeros años de la plantación, el riego debe ceñirse
a un estricto apoyo al establecimiento y crecimiento
de las plantas y se debe tener especial cuidado con
los excesos de humedad en el suelo, los cuales pueden
ser perjudiciales para el desarrollo del hongo frente
a la entrada de hongos competidores en la plantación.
Después
del tercer o cuarto año de la plantación, el riego debe
orientarse a optimizar la producción de trufas, por
lo cual la cantidad de agua a incorporar debe controlarse
en forma más estricta.
Los
sistemas de riego más utilizados en el cultivo de trufa
son los de microaspersión y aspersión, los sistemas
de riego por surcos o riego tendido no son aconsejables,
debido a que producen excesos de humedad y cambios de
temperatura que pueden afectar el desarrollo del hongo
en las raíces. Asimismo el riego por goteo tampoco es
lo más recomendable, debido a que genera una estructura
de raices inadecuada.
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