Expertos en el Cultivo de Trufas

Taller Cultivo de trufas, 3 de diciembre 2022

Diamante negroReserva de plantas temporada 2022-2023
 
   PLANTACIÓN Y MANEJO DE TRUFERAS
Selección del terreno

Existen varias condiciones claves que deben cumplirse para el establecimiento y desarrollo exitoso de una plantación de trufas, dentro de las cuales encontramos las siguientes:

- pH de suelo y fertilidad
- Suelos friables y bien aireados
- Humedad suficiente del suelo en periodos clave
- La ausencia de hongos competidores
- Temperaturas cálidas en verano
- Temperaturas frías en invierno
- Topografía adecuada.

Dentro de los servicios de consultoría entregados por Agrobiotruf se encuentran el análisis de suelo, su interpretación y la elección correcta del sitio de plantación. A partir de los estudios de suelo es posible entregar un completo programa de preparación del terreno y establecimiento de la plantación.

Truficultura

La elección exacta de los sitios para establecer plantaciones, requiere de rigurosos análisis de las características químicas y físicas del suelo, pendiente, exposición, temperaturas, pluviometría, vegetación circundante e historial de cultivos.

La selección del sitio debe ajustarse al máximo a las condiciones ecológicas exigidas por la trufa, lo cual asegurará en gran medida el éxito de la producción.

 

Preparación del terreno y establecimiento

En nuestro país, la principal tarea para los agricultores es el encalado de los suelos, ya que en la mayoría de las áreas del centro-sur de Chile, el pH de los suelos es moderadamente ácido, por lo tanto, lograr los niveles adecuados de pH y calcio en el suelo requerirá de importantes aplicaciones de cal agricola (Carbonato de Calcio). El uso de fuertes enmiendas con cal para cultivar la trufa en suelos ácidos ha tenido éxito comprobado en Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos y Chile. El rango de pH ideal de un suelo para la plantación debería estar entre 7,6 a 8,3 con un óptimo de 7,9. Si el pH natural del suelo es menor, se debe corregir mediante la aplicación de carbonato de calcio. Corregir el pH del suelo a estos niveles puede demorar varios meses, con aplicaciones de carbonato de calcio, pero los árboles pueden plantarse antes de que el pH se encuentre en su nivel ideal.


La cantidad de cal a aplicar para elevar el pH, dependerá fundamentalmente del pH inicial, textura del suelo, su capacidad Buffer (medida de la resistencia del suelo al cambio de pH) y el tipo de cal a utilizar. En base a estos parámetros, se calcula la recomendación de encalado.

Los marcos de plantación a elegir dependerán necesariamente del tipo de árbol hospedero a utilizar (encinas o robles europeos), tipo de suelo y clima del lugar. Nosotros recomendamos densidades que fluctuan entre los 416 a 833 árboles por hectarea. En situaciones especiales podemos llegar a las 1.000 plantas por hectarea.

Si se establece la plantación a una alta densidad, además de aumentar la inversión inicial, a futuro será necesario aumentar el manejo de los árboles con el objeto de evitar el cierre de copas, asimismo permitir una adecuada insolación del suelo que favorece la fructificación.

Técnicas de Manejo de Truferas

Desde que la plantación es establecida, la temperatura del suelo y la humedad debe ser manejada para promover la producción. La incidencia de la temperatura en el suelo es manejada mediante un adecuado espaciamiento de los árboles, "mulching" y además podas y raleos. Para el caso de la trufa negra, los árboles deben podarse en forma de cono invertido para regular la insolación del suelo.

Las principales labores de manejo en la plantación son el control de malezas, podas, laboreo del suelo y la aplicación de riego. En plantaciones pequeñas el control de malezas puede ser realizado en forma manual, sin embargo, normalmente es realizado mediante el laboreo del suelo con arado de discos o chisel.

En general las técnicas de cultivo a aplicar dependerán necesariamente del sitio y condiciones microclimáticas locales, por lo cual estas recomendaciones son sólo de tipo orientativo.

La aplicación de fertilizantes durante el cultivo no es recomendable. Las micorrizas de trufa son capaces de proporcionar al árbol una mayor proporción de fósforo, potasio y nitrógeno. La fertilización podría hacer que el árbol deje de depender de su relación con la trufa en un suelo muy fértil. Los resultados de experiencias de fertilizaciones en Europa, son contradictorios y tan solo podría recomendarse en suelos muy pobres en fósforo y con bajos niveles de Potasio. La fertilización, únicamente puede plantearse para el establecimiento de la plantación, en los casos que existan desbalances nutricionales en el suelo. El uso de riego tecnificado es una herramienta eficaz para mejorar la producción de trufa, ya que con él se evitan las sequías prolongadas. Los primeros años de la plantación, el riego debe ceñirse a un estricto apoyo al establecimiento y crecimiento de las plantas y se debe tener especial cuidado con los excesos de humedad en el suelo, los cuales pueden ser perjudiciales para el desarrollo del hongo frente a la entrada de hongos competidores en la plantación.

Después del tercer o cuarto año de la plantación, el riego debe orientarse a optimizar la producción de trufas, por lo cual la cantidad de agua a incorporar debe controlarse en forma más estricta.

Los sistemas de riego más utilizados en el cultivo de trufa son los de microaspersión y aspersión, los sistemas de riego por surcos o riego tendido no son aconsejables, debido a que producen excesos de humedad y cambios de temperatura que pueden afectar el desarrollo del hongo en las raíces. Asimismo el riego por goteo tampoco es lo más recomendable, debido a que genera una estructura de raices inadecuada.

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